“En tu próxima vida, deseo que nazcas como una buena persona y vivas en paz.” Tres años de luto forzado habían purificado la imagen de Baek Riyoungso, una viuda tan inmaculada como una magnolia blanca. Nadie sospechaba que, bajo esa fachada de pureza, latía el corazón de la mujer que empuñó el cuchillo. Pero cuando el eco de su último adiós se desvanecía en el viento, una voz helada, imposible, rasgó el velo de su falsa paz. “Hasta esa sencilla ropa de lino te sienta bien, esposa”. Hwa Banya, el tirano despiadado, el hombre que la poseyó cada noche sin falta, el esposo que todos creían muerto, había regresado. Sus ojos, antaño cegados por la muerte, ahora la escudriñaban con una pregunta que perforaba su alma: “Dime, esposa, ¿a quién le dedicaste ese luto? ¿A quién enterraste en mi nombre?” ¿Cómo podía alguien regresar del más allá? ¿Recordaba acaso el instante exacto de su traición? Sin tiempo para desentrañar el horror, una misión inesperada los encadena, revelando una faceta impensable de su verdugo. “La única persona en el mundo que cree que puedo redimirme… eres tú, esposa”. Cuesta creerlo, pero el monstruo ha cambiado. O quizás no. Porque bajo esa promesa de redención, late una posesión inquebrantable, una sombra que susurra: “Esposa… hasta mi último aliento, pienso hacerte mía. Y solo mía”. Adéntrate en este torbellino de pasión, traición y un amor que desafía a la muerte. ¿Te atreves a desvelar el primer capítulo de su oscura y ardiente historia?
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