En los anales de la intriga, su nombre resonaba como un susurro de genialidad. Nagumo Keiichirou, el prodigio adolescente capaz de desentrañar los misterios más intrincados, parecía destinado a la leyenda. Pero el tiempo, ese implacable ladrón de sueños, no perdona ni al más brillante. A sus treinta y cinco, el eco de sus triunfos pasados es solo un lamento en una oficina empolvada, donde los casos se han desvanecido como promesas rotas y el alquiler se cierne como una sentencia ineludible. Su cadera, un recordatorio constante de los años, y su espíritu, un reflejo de la agencia en ruinas, lo confinan en un callejón sin salida emocional. Justo cuando la desesperación amenaza con ahogarlo, una joven irrumpe en su mundo. No trae un caso, sino una petición que desafía la lógica y sacude su apatía: quiere trabajar con él. ¿Es un capricho del destino, un último rayo de esperanza, o una chispa inesperada capaz de encender de nuevo la llama de su pasión perdida, no solo por la verdad, sino por la vida misma? ¿Podrá esta enigmática presencia despertar el corazón endurecido de Nagumo y recordarle la vibrante melodía de su juventud? Adéntrate en el primer capítulo y descubre si el amor, o quizás un nuevo propósito, puede reescribir el destino de un detective olvidado.
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